Después de años navegando por apps como Badoo, Tinder o Happn, he aprendido que el dating online no va solo de tener buenas fotos o una bio ingeniosa. A veces entran en juego esos elementos de pago que prometen darte ventaja sobre el resto. Recuerdo perfectamente la primera vez que vi la opción de comprar credits en Badoo: era una de esas noches en las que te planteas si invertir unos euros puede cambiar tu suerte. Hoy te voy a contar todo lo que he descubierto sobre los Badoo Credits, basándome en experiencia propia y en lo que he visto funcionar (o no) con amigos metidos en el mundo del dating digital.

No es magia ni te va a solucionar la vida, pero si los usas bien pueden marcar la diferencia entre seguir invisible o empezar a conseguir matches de verdad.
Qué son exactamente los Badoo credits
Los Badoo Credits son una moneda virtual que compras con dinero real y que te permite acceder a funciones premium dentro de la app. Piensa en ellos como fichas de casino, pero en lugar de jugar al blackjack estás invirtiendo en visibilidad y en mejores interacciones.
La mecánica es sencilla: los compras en paquetes de diferentes tamaños y luego decides en qué gastarlos. Puedes usar credits para enviar un Rise Up (que pone tu perfil arriba de todo en las búsquedas durante un tiempo), para ver quién te agregó a favoritos sin esperar match mutuo, o para enviar stickers especiales en conversaciones que se están enfriando.
Los precios varían según el país, pero suelen ir desde 2-3 euros por un puñado pequeño hasta 10-15 euros por paquetes más grandes. Tengo que admitir que al principio me pareció otro truco para sacarte el dinero. Pero después de probarlo en un par de ciudades durante viajes de trabajo—Madrid, Ciudad de México—vi que en lugares con mucha competencia sí marcan diferencia.
Lo interesante es que no son como las suscripciones mensuales de Bumble Premium o Hinge+. Aquí no pagas una cuota fija por todo ilimitado. Es más bien a la carta: eliges qué función específica quieres usar y pagas solo por eso. Esa flexibilidad puede ser una ventaja o un problema, según tu autocontrol.
Para qué sirven realmente (más allá del marketing)
Vamos a lo práctico. ¿Qué puedes hacer con estos credits una vez los tienes en tu cuenta?
Rise Up es probablemente la función más popular. Hace que tu perfil aparezca en la parte superior de las búsquedas durante 30 minutos. Básicamente es como el Boost de Tinder, pero generalmente más barato. Lo he usado en momentos de dating fatigue, cuando llevaba semanas sin resultados y necesitaba ese empujón.

Luego está ver quién te agregó a favoritos. Esto es útil porque te da información que normalmente no tendrías hasta que haya match. Puedes ver quién está interesado en ti y decidir si quieres hacer swipe a la derecha. Es como tener una pequeña ventaja informativa.
También puedes gastar credits en stickers y regalos virtuales para enviar en conversaciones. Sinceramente, esto me parece lo menos útil. He visto gente que los usa para «romper el hielo» en conversaciones que van frías, pero mi experiencia es que si la conversación está muriendo, un sticker rara vez la salva. Lo que funciona mejor es cambiar tu estrategia de conversación, no tirar dinero en emojis premium.
Lo cierto es que una vez, gracias a un Rise Up bien usado un viernes por la noche, conseguí un match con alguien que probablemente nunca me habría visto entre el mar de perfiles. Terminamos quedando para tomar algo en un bar de Barcelona y la cita fue bastante bien. ¿Habría pasado sin los credits? Quién sabe. Pero esa vez funcionó.
Spotlight y visibilidad: cómo funciona el algoritmo
Badoo, como todas las apps de citas, tiene un algoritmo que decide quién te ve y a quién ves tú. Aunque no lo llaman explícitamente «ELO score» como Tinder hacía antes, funciona de forma similar: perfiles más populares (con más interacciones, likes, mensajes) aparecen con más frecuencia.
Cuando usas credits para funciones como Rise Up o Spotlight, básicamente estás pagando para saltarte temporalmente esa jerarquía algorítmica. Tu perfil aparece donde normalmente no llegaría. Pero aquí está el truco: si tu perfil es débil—fotos malas, bio genérica, sin personalidad—toda esa visibilidad extra no te va a servir de nada.
He visto esto con amigos que gastaron dinero en boosts sin antes optimizar su perfil. Resultado: más impresiones, pero los mismos cero matches de siempre. Es como pagar por anunciarte cuando tu producto es mediocre.
Cuándo vale la pena gastar credits en Badoo
Bueno, después de probar esto durante meses en diferentes situaciones, he identificado escenarios donde los credits sí tienen sentido:
Cuando acabas de crear tu perfil. Los primeros días en cualquier app de citas suelen ser los mejores porque el algoritmo te favorece (el famoso «noob boost»). Combinar eso con un Rise Up puede multiplicar tu visibilidad inicial y ayudarte a arrancar con buen pie.
Si cambias de ciudad o viajas. Cuando llegas a un lugar nuevo, Badoo te da cierta prioridad automáticamente, pero un boost puede maximizar ese efecto. Lo he comprobado en viajes de trabajo: llegar a una ciudad, usar credits estratégicamente el primer o segundo día, y conseguir varios matches interesantes antes de que tu perfil se diluya entre la masa.
En ciudades muy competitivas. En lugares como Madrid, Barcelona, Ciudad de México o Buenos Aires, la cantidad de usuarios es enorme. Sin ese empujón extra, tu perfil puede perderse fácilmente. Un amigo en CDMX pasó de cero matches a varias conversaciones prometedoras en una semana simplemente usando credits bien gastados.
Cuando ya optimizaste todo lo básico. Si ya tienes buenas fotos, una bio trabajada, y entiendes cómo funcionan las conversaciones pero aun así no consigues tracción, entonces sí, los credits pueden ser ese ingrediente que falta. Pero solo después de hacer los deberes.
En cambio, no vale la pena gastar credits si:
- Tu perfil está a medio hacer o tus fotos son malas
- No sabes cómo mantener conversaciones interesantes
- Buscas resultados inmediatos sin esfuerzo
- Estás en pleno burnout y solo quieres «comprar» motivación
Comparativa: Badoo credits vs otras apps de citas
Para poner esto en perspectiva, comparemos los credits de Badoo con lo que ofrecen otras apps populares.
Tinder tiene Boosts (similares al Rise Up) pero son más caros por uso individual. Un boost de 30 minutos puede costar entre 3-5 euros dependiendo del país. También tiene Super Likes, que en teoría aumentan tus probabilidades de match, pero según datos de Tinder Insights, su efectividad real es debatible.
Bumble ofrece Spotlight (su versión del boost) y SuperSwipes. Los precios son parecidos a Badoo, pero Bumble tiene la particularidad de que las mujeres deben escribir primero, lo que cambia toda la dinámica.
Hinge usa Roses en lugar de credits. Puedes enviar una Rose para destacar tu like, y cuesta alrededor de 3-4 euros por unidad o vienen en paquetes. Personalmente encuentro las Roses más efectivas porque Hinge está diseñado para conexiones más serias, entonces la gente presta más atención.
Meetic u OkCupid funcionan con suscripciones mensuales completas en lugar de micropagos. Pagas una cuota fija y tienes acceso a todo. Esto puede ser mejor si vas a usar mucho la app, pero peor si solo quieres probar ocasionalmente.
Badoo se sitúa en un punto intermedio: más flexible que las suscripciones fijas, más accesible que los boosts individuales de Tinder. Para alguien con presupuesto ajustado en países como Argentina, Perú o Colombia, esta flexibilidad puede marcar la diferencia.
Rise Up funciona mejor en horarios estratégicos
No basta con activar un Rise Up cualquier día a cualquier hora. Los viernes y sábados por la noche entre las 20:00 y 23:00 son las franjas con más usuarios activos. También los domingos por la tarde. Si usas tus credits en martes a las 11 de la mañana, desperdiciarás gran parte de esa visibilidad porque simplemente hay menos gente navegando. Piensa estratégicamente: ¿cuándo está tu audiencia objetivo más activa? Esa es tu ventana de oro.
Los credits amplifican lo que ya tienes
Un error común es pensar que comprar credits va a compensar un perfil mediocre. No funciona así. Si tus fotos son malas, tu bio es aburrida y no sabes mantener conversaciones, gastar dinero solo te hará más visible… pero seguirás sin conseguir matches de calidad. Los credits son como un amplificador: si lo que amplificas es bueno, los resultados se multiplican. Si amplificas basura, solo consigues basura más visible. Primero optimiza tu perfil, luego invierte en visibilidad.
Mejor en paquetes que por unidad
Badoo, como toda plataforma freemium, te incentiva a comprar paquetes grandes con descuentos. Y matemáticamente tiene sentido: comprar 550 credits sale mucho más barato por unidad que comprar 100. Pero aquí el truco está en tu autocontrol. Si compras un paquete gigante «porque sale mejor» pero luego lo gastas sin estrategia en stickers y funciones poco útiles, habrás tirado el dinero igual. Mi consejo: empieza con un paquete pequeño, prueba qué funciona para ti, y solo entonces considera invertir más.
Las trampas psicológicas de los micropagos
Aquí viene algo que me parece importante mencionar porque nadie te lo dice directamente: el modelo de credits está diseñado para que gastes más de lo que planeabas.
Es psicología básica. Al convertir dinero real en una moneda virtual (credits), tu cerebro deja de asociar directamente ese gasto con euros o dólares. Es más fácil gastar «100 credits» que pensar «estoy gastando 5 euros». Exactamente el mismo truco que usan los casinos con las fichas.
Además, las funciones están diseñadas para crear urgencia: «¡Solo quedan 2 horas para usar tu Rise Up!» o «¡Alguien te agregó a favoritos, gasta credits para ver quién!». Esa presión te empuja a decisiones impulsivas.
Durante una época en la que estaba en pleno burnout de dating, gasté como 20 euros en credits en un mes. Conseguí más visibilidad, sí, pero muchas interacciones terminaron en slow fades o directamente en ghosting. Me di cuenta de que estaba tirando dinero intentando compensar con cantidad lo que me faltaba en estrategia.
Aprendí que combinar credits con otras mejoras—openers personalizados en lugar de mensajes genéricos, fotos actualizadas, bio más honesta—multiplica el efecto. No es solo pagar y esperar resultados mágicos.
Seguridad: los credits no protegen contra catfishing
Algo fundamental que quiero que tengas claro: pagar por credits no te protege de perfiles falsos, catfishing o estafas.
Badoo tiene verificación de perfil, lo cual ayuda, pero no es infalible. He visto perfiles verificados que resultaron ser kittenfishing (fotos muy editadas o antiguas) y perfiles sin verificar que eran totalmente legítimos.
Antes de invertir tiempo o dinero en alguien, haz tu tarea: búsqueda inversa de imágenes (Google o TinEye), verifica que sus fotos aparezcan en redes sociales reales, estate atento a red flags típicas de perfiles falsos (fotos de modelo, historias inconsistentes, pidiendo dinero rápidamente).
Y cuando quedes en persona—porque ese es el objetivo final—hazlo siempre en un lugar público, avisa a alguien de confianza, y mantén tu información personal privada hasta estar seguro/a. Los credits pueden ayudarte a conseguir más matches, pero la seguridad sigue siendo tu responsabilidad.
Mi veredicto después de meses usándolos
Entonces, ¿valen la pena los Badoo Credits?
Mi respuesta honesta: depende completamente de tu situación y expectativas.
Si estás empezando en Badoo, tienes un perfil bien construido (fotos variadas y naturales, bio interesante que muestre personalidad), y vives en una ciudad con bastante competencia, entonces sí, un paquete pequeño de credits puede darte ese empujón inicial que marque diferencia. Especialmente si los usas estratégicamente: Rise Up en horarios pico, combinado con un perfil optimizado.
También valen la pena si viajas o te mudas a una ciudad nueva y quieres aprovechar esa ventana de visibilidad extra que te da el algoritmo cuando llegas a un lugar.
En cambio, no recomendaría gastar en credits si:
- Todavía no has optimizado lo básico (fotos, bio, estrategia de conversación)
- Buscas atajos para evitar hacer el trabajo real de conectar con gente
- Estás en un momento de frustración o burnout y solo quieres «comprar» motivación
- No tienes claro para qué sirve cada función y acabarás gastando sin estrategia
En mi experiencia personal, los credits me han ayudado en momentos específicos: esa cita en Barcelona que mencioné al principio, algunos matches interesantes durante viajes, y sobre todo ese boost de confianza cuando el rechazo acumulado pesaba demasiado. Pero nunca fueron la solución mágica. Fueron una herramienta más dentro de una estrategia más amplia.
Piensa en ello como en el gimnasio: puedes comprar los mejores suplementos del mundo, pero si no entrenas bien y no cuidas tu alimentación, no verás resultados. Los credits son el suplemento, no el entrenamiento.
Consejos prácticos si decides probar
Si después de todo esto decides darle una oportunidad a los credits, aquí van algunos consejos que ojalá alguien me hubiera dado cuando empecé:
Empieza con el paquete más pequeño. No caigas en la trampa de «sale más barato por unidad» y compres 1000 credits que no sabes si vas a aprovechar. Compra 100-200, prueba qué funciona para ti, y entonces decide si quieres seguir.
Úsalos en horarios estratégicos. Viernes y sábado noche, domingo tarde. Momentos en los que más gente está activa. Un Rise Up a las 3 de la madrugada del martes es dinero tirado.
Combina con cambios en tu perfil. Si vas a gastar credits, aprovecha para actualizar también tus fotos y tu bio. Maximiza el impacto de esa visibilidad extra.
No te obsesiones con las métricas. Es fácil caer en revisar compulsivamente cuántos likes o matches conseguiste después de un boost. Eso solo aumenta ansiedad. Úsalos, luego vive tu vida, y revisa después.
Establece un presupuesto mensual. Decide de antemano cuánto estás dispuesto/a a gastar en dating online al mes (contando todas las apps) y no te pases. Es muy fácil que estos micropagos se acumulen sin que te des cuenta.
Aprende de los resultados. Si gastas credits y no funciona, no sigas tirando dinero. Analiza qué puede estar fallando: ¿tus fotos? ¿Tu bio? ¿Tu forma de iniciar conversaciones? Ajusta primero lo básico.
Alternativas a gastar credits
Antes de abrir la cartera, vale la pena recordar que hay muchas cosas que puedes mejorar sin gastar un euro:
Optimiza tus fotos. Este es el factor número uno. Busca fotos donde se te vea bien, con buena luz natural, haciendo cosas que te gustan. Pide opinión honesta a amigos. Una sesión de fotos decente (aunque sea con tu móvil) puede cambiar radicalmente tus resultados.
Reescribe tu bio. Deja de poner frases genéricas como «me gusta viajar y la buena comida» que están en el 80% de los perfiles. Sé específico, muestra personalidad, cuenta algo que genere curiosidad o haga reír.
Mejora tus openers. Los mensajes genéricos tipo «hola, ¿qué tal?» no funcionan. Comenta algo específico del perfil de la otra persona, haz una pregunta interesante, muestra que te tomaste 30 segundos en leer su bio.
Aprende del rechazo. Si constantemente te hacen ghosting o las conversaciones mueren, puede que el problema no sea falta de visibilidad sino cómo te comunicas. Eso no se arregla con credits.
Estas mejoras son gratis y muchas veces tienen más impacto que cualquier función de pago.
Reflexión final desde la experiencia
Sinceramente, después de años en esto del dating online—probando apps, estrategias, invirtiendo tiempo y también algo de dinero—creo que los Badoo Credits son exactamente lo que son: una herramienta. No más, no menos.
No son magia que va a transformar tu vida amorosa de la noche a la mañana. Pero tampoco son una estafa inútil. Son un recurso que, usado inteligentemente y en el contexto adecuado, puede marcar diferencia.
El dating online, con credits o sin ellos, sigue siendo fundamentalmente lo mismo: personas intentando conectar con otras personas en un formato que a veces se siente artificial y frustrante. Los credits pueden abrirte puertas, pero tú sigues siendo quien tiene que entrar por ellas.
Si decides probarlos, hazlo con expectativas realistas y como parte de una estrategia más amplia. Y si decides no usarlos, está perfectamente bien también: hay muchísima gente que consigue resultados excelentes en apps de citas sin gastar un euro.
Al final, lo que importa es encontrar conexiones auténticas. Y eso, afortunadamente, no se puede comprar con ningún credit del mundo.
Los credits no caducan. Una vez que los compras, permanecen en tu cuenta indefinidamente hasta que los gastes. Esto es una ventaja frente a las suscripciones premium mensuales de otras apps, donde si no las usas ese mes pierdes el dinero. Con credits puedes comprar un paquete, usar algunos ahora y guardar el resto para cuando realmente los necesites: un viaje, un momento en el que quieras más visibilidad, o simplemente cuando tengas más tiempo para estar activo en la app. La única excepción serían promociones especiales que a veces vienen con fecha de caducidad, pero los credits comprados normalmente no expiran.
Depende completamente de cuánto vayas a usar la app. Badoo Premium te da funciones ilimitadas: swipes ilimitados, ver quién te dio like, chatear sin match, y sin anuncios. Si planeas estar muy activo durante al menos un mes, Premium suele ser más rentable. En cambio, los credits son mejores si solo quieres usar funciones específicas ocasionalmente. Por ejemplo, si solo quieres un par de Rise Ups para probar en un fin de semana, los credits salen más baratos. También son ideales si usas Badoo esporádicamente, viajas puntualmente, o quieres probar antes de comprometerte a una suscripción mensual. Mi recomendación: si eres nuevo, empieza con credits para probar qué funciona. Si ves que usas la app diariamente durante semanas, entonces considera Premium.
Sí, aumentan tu visibilidad de forma real y medible. Cuando usas Rise Up, tu perfil literalmente aparece arriba de todo en las búsquedas de otros usuarios durante ese tiempo, lo que significa que más gente te ve. Esto no es placebo: más impresiones generalmente significa más posibilidades de match. Pero—y esto es importante—más visibilidad no es lo mismo que mejores matches. Si tu perfil es débil, la gente te verá pero no te dará like. Es como poner un anuncio enorme de un producto malo: sí, más gente lo ve, pero eso no significa que lo compren. Los credits funcionan mejor cuando tu perfil ya es sólido y solo necesitas que más gente de tu público objetivo te descubra. En ciudades grandes o momentos de alta competencia, sí marcan diferencia notable. En pueblos pequeños con pocos usuarios, el efecto es menor porque ya te ve casi todo el mundo de todas formas.
Normalmente no. Badoo trata los credits como productos digitales consumibles: una vez comprados y especialmente una vez gastados, no hay reembolso. Es similar a comprar monedas en un videojuego. Sin embargo, si hubo un error técnico (por ejemplo, se cargó el pago pero no recibiste los credits, o se gastaron credits por un bug de la app), puedes contactar al soporte de Badoo y generalmente resuelven estos casos. Pero si simplemente te arrepientes porque no conseguiste los resultados que esperabas, no hay reembolso. Por eso siempre recomiendo empezar con el paquete más pequeño para probar antes de invertir cantidades mayores. Trata los credits como cualquier otro gasto en entretenimiento o servicios digitales: solo gasta lo que estés dispuesto a perder sin garantía de resultados específicos.
Los momentos óptimos son: cuando acabas de crear tu perfil o lo has actualizado significativamente (nuevas fotos, bio reescrita), porque el contenido fresco combinado con un boost maximiza resultados. También cuando viajas o te mudas a una ciudad nueva, porque aprovechas el impulso natural que Badoo da a usuarios en ubicaciones nuevas. Los fines de semana, especialmente viernes y sábado noche, cuando más gente está activa buscando planes. Y cuando llevas tiempo sin actividad y quieres reactivar tu perfil después de una pausa. En cambio, NO tiene sentido gastar credits si tu perfil está desactualizado o mal hecho, si ya estás consiguiendo buenos resultados orgánicamente (para qué pagar por algo que ya funciona), o en horarios muertos como martes a mediodía. Piensa estratégicamente: maximiza el impacto gastando cuando las condiciones son favorables.








