Llevas semanas haciendo swipe en Tinder cuando aparece: ese perfil que parece demasiado bueno para ser verdad. Fotos de revista, una vida de ensueño entre viajes exóticos, y una conversación que arranca con intensidad inusual. Te ilusionas, inviertes tiempo y energía en esa conexión… hasta que empiezas a notar cosas raras. Las excusas para no hacer videollamada, las historias que no cuadran, esos pequeños detalles que tu intuición marca con bandera roja pero que prefieres ignorar porque, seamos honestos, querías creer que era real.
Después de años probando apps como Bumble, Hinge y hasta las más nicho, he aprendido a detectar perfiles falsos casi por instinto. Y no estoy sola en esto: según la Federal Trade Commission, las estafas románticas online causaron pérdidas superiores a los 547 millones de dólares solo en 2021. No se trata de volverse paranoico, sino de desarrollar ese radar que te permite distinguir entre un perfil genuino y uno creado para engañar.
La buena noticia es que los perfiles falsos, por elaborados que sean, siempre dejan pistas. Los catfish tienen patrones reconocibles una vez sabes qué buscar. Te voy a enseñar exactamente cómo identificarlos antes de invertir tu tiempo (y tu corazón) en alguien que ni siquiera existe.
Las fotos que delatan a un perfil falso
Empecemos por lo más obvio: las imágenes. Cuando revisas un perfil en cualquier app de citas, las fotos son tu primera línea de defensa. Y créeme, hay señales que gritan «FAKE» si sabes interpretarlas.
Los perfiles falsos suelen usar fotografías de modelos o influencers robadas de internet. ¿Cómo reconocerlos? Fácil: todas las fotos parecen sesiones profesionales. Iluminación perfecta, poses estudiadas, fondos impecables en destinos paradisíacos… pero cero fotos casuales. Ninguna selfie borrosa tomada en el sofá de casa, ninguna imagen con amigos en un cumpleaños, nada que muestre la vida cotidiana real.
Recuerdo un match en Badoo que me pareció sospechoso: ocho fotos perfectas en playas de Maldivas, restaurantes de lujo y hoteles cinco estrellas. Ni una sola foto normal. Hice una búsqueda inversa de imágenes en Google (sí, esta técnica funciona increíblemente bien) y descubrí que eran fotos de un modelo brasileño. El perfil desapareció días después.
Aquí van las señales visuales más comunes de un perfil falso:
- Calidad inconsistente: Mezclan fotos de alta resolución profesional con capturas pixeladas robadas de redes sociales
- Metadatos contradictorios: Si una persona dice tener 28 años pero sus fotos muestran estilos de diferentes décadas, algo no cuadra
- Marcas de agua eliminadas: Borrones extraños en esquinas donde probablemente había logos de stock photos
- Cantidad sospechosa: Solo 1-2 fotos (insuficiente para verificar) o más de 15 (posible robo masivo de un perfil real)
La verdad es que hacer una búsqueda inversa te toma literalmente 30 segundos. Descarga la foto sospechosa, súbela a Google Images o TinEye, y listo. Si aparece en múltiples sitios web, perfiles de otros países o bancos de imágenes, ya sabes que algo huele mal.
Y sabes qué me sorprende todavía? Cuánta gente ignora las señales visuales evidentes porque quieren creer que esa persona increíble realmente está interesada en ellos. No caigas en esa trampa. Tu instinto existe por algo.
Bios genéricas y promesas vacías
Pasemos al texto del perfil, porque aquí es donde los catfish se delatan todavía más. La biografía de un perfil falso tiene un patrón muy característico: suena demasiado perfecta o demasiado vaga. No hay término medio.
En apps como Hinge, donde los prompts invitan a respuestas personales y creativas, una bio genérica destaca como pulgar herido. Frases tipo «Busco a mi alma gemela para recorrer el mundo» o «Empresario exitoso buscando aventuras» sin ningún detalle específico son típicas de perfiles falsos. Sinceramente, he visto mejores descripciones en instrucciones de microondas.
Fíjate en estos patrones:
- Profesiones de alto estatus sin sustancia: «Cirujano internacional», «inversor inmobiliario», «piloto comercial»… pero cero anécdotas o detalles verificables
- Clichés apilados: Amante de los atardeceres + viajes + vino + risas + aventuras = alerta roja
- Gramática perfecta pero antinatural: Parece traducido por Google o escrito por un bot corporativo
- Errores culturales básicos: Dice vivir en Barcelona pero usa expresiones que claramente no son españolas
Una vez ayudé a una amiga a revisar un match de Meetic que decía ser «empresario del sector tecnológico» con base en Madrid. Su bio era impecable, sofisticada, prometedora… y completamente hueca. Cero menciones a startups específicas, ningún detalle sobre su trabajo, ni siquiera qué tipo de tecnología. Cuando le pidió más información, empezó a divagar con generalidades. Spoiler: terminó pidiéndole dinero para «cerrar un negocio urgente» dos semanas después.
Los perfiles reales tienen sustancia. Mencionan hobbies específicos («hago escalada en Montserrat los domingos»), referencias culturales concretas («fan de The Last of Us y aterrado por la temporada 2»), o admiten imperfecciones con humor («cocino fatal pero hago un café decente»). Esa autenticidad imperfecta es lo que buscar.
Dicho esto, no confundas timidez o falta de creatividad para escribir con falsedad. Algunas personas genuinas simplemente son pésimas redactando bios. La diferencia está en que cuando chateas con ellas, esa personalidad real emerge. Los falsos mantienen la vaguedad indefinidamente.
Fotos sospechosas
Imágenes de calidad profesional sin fotos casuales, inconsistencias en edad o estilo entre fotos, o marcas de agua eliminadas torpemente. Usa búsqueda inversa de Google Images para verificar si las fotos están robadas de otros perfiles o bancos de imágenes.
Bios vacías
Descripciones genéricas llenas de clichés sin detalles personales específicos, profesiones de alto estatus sin anécdotas verificables, o gramática perfecta pero antinatural. Las personas reales muestran personalidad imperfecta, humor propio y referencias culturales concretas en sus perfiles.
Comportamiento urgente
Presión para compartir información personal demasiado rápido, evitan preguntas sobre su vida cotidiana, rechazan videollamadas con excusas constantes, o empiezan con halagos excesivos tipo love bombing. Los scammers siempre tienen prisa por salir de la app y mover la conversación a WhatsApp.
Señales en la conversación que gritan estafa
Bueno, ahora viene la parte donde realmente se revelan los perfiles falsos: cuando empiezas a chatear. Aquí es donde tu instinto debe activarse al máximo porque el comportamiento en conversación delata incluso a los catfish más elaborados.
Lo primero que notarás con un perfil falso es la urgencia. Quieren mover la conversación fuera de la app inmediatamente. En Tinder, Bumble o cualquier plataforma, te pedirán tu número de WhatsApp o Instagram después de tres mensajes. ¿Por qué? Porque saben que las apps tienen sistemas de detección y pueden ser baneados. Además, una vez te tienen en otra plataforma, es más difícil reportarlos.
Recuerdo un match en Coffee Meets Bagel que después del primer «hola» ya estaba pidiendo mi WhatsApp «porque no reviso esta app seguido». Claro, nadie revisa la app donde acabas de responder instantáneamente. El nivel de contradicción era hilarante.
Otras banderas rojas conversacionales que no puedes ignorar:
Respuestas genéricas y repetitivas. Si sus mensajes suenan como copiados y pegados, probablemente lo sean. Los scammers manejan múltiples conversaciones simultáneas usando plantillas. Te das cuenta cuando haces una pregunta específica y responden algo que no tiene nada que ver, o repiten exactamente la misma frase que usaron tres mensajes atrás.
Evitan preguntas sobre su vida cotidiana. Pregúntales sobre su día, su trabajo específico, o qué hicieron el fin de semana. Los perfiles falsos desviarán con vaguedades o cambiarán el tema hacia ti constantemente. «Fue genial, cuéntame tú sobre tu día» una y otra vez. Las personas reales comparten anécdotas, aunque sean aburridas.
Inconsistencias en su historia. Toma notas mentales. Si dijeron que viven en Valencia pero mencionan horarios de otra zona horaria, o hablan de lugares de Madrid como si fueran locales… algo falla. Lo mismo con profesiones: un «médico» que no conoce terminología básica o un «arquitecto» que no puede describir ningún proyecto específico.
Y aquí está el truco definitivo: propón una videollamada. Esto filtra al 99% de los catfish instantáneamente. Los perfiles falsos tendrán mil excusas: cámara rota, conexión mala, son tímidos ante la cámara… Tonterías. En 2024, todos hacemos videollamadas. Si después de establecer buena conversación durante días siguen negándose, ya sabes qué pasa.
Te confieso que yo implementé una regla personal: si después de una semana de chatear no aceptan una videollamada corta de 5 minutos, me desmatch. Cero excepciones. Y sabes cuántos perfiles reales he perdido por eso? Ninguno. Porque las personas genuinas entienden perfectamente la necesidad de verificar identidad antes de quedar en persona.
¿Por qué siempre evitan la videollamada?
Hablemos claro sobre esto porque es quizás la señal más confiable que existe. La videollamada es kryptonita para los perfiles falsos. No pueden fingir ser quien no son en tiempo real.
Los catfish usan fotos robadas de otras personas. No pueden aparecer en video siendo esa persona. Es así de simple. Entonces inventan excusas cada vez más elaboradas: están en un lugar sin buena conexión (durante semanas), su cámara dejó de funcionar justo ahora, tienen ansiedad social extrema pero curiosamente no tienen problema mandando mensajes todo el día…
Aquí está lo que poca gente menciona: algunos scammers más sofisticados ahora usan deepfakes o videos pregrabados. Suena de película, pero está pasando. Por eso no basta con pedir videollamada, tienes que hacer que sea interactiva. Pídeles que hagan algo específico durante la llamada: que muevan la mano, que se toquen la nariz, que muestren algo de su entorno inmediato.
Mira, sé que esto puede sonar paranoico. «¿En serio tengo que pedir que alguien se toque la nariz en videollamada?» Sí. Porque los romance scams son una industria multimillonaria y cada vez más elaborada. La gente pierde ahorros de toda una vida con estas estafas. Mejor sentirte un poco ridículo pidiendo verificación que perder dinero o tiempo en alguien que nunca fue real.
El love bombing y otras tácticas de manipulación
Ahora bien, hablemos de algo más sutil pero igualmente peligroso: las tácticas emocionales que usan los perfiles falsos para engancharte rápidamente.
El love bombing es cuando alguien te bombardea con atención, halagos y declaraciones intensas demasiado pronto. «Nunca conocí a alguien como tú», «siento que te conozco de toda la vida», «creo que eres mi alma gemela»… después de dos días de chatear. Suena romántico en películas, pero en la vida real es una bandera roja enorme.
Las personas genuinas construyen conexión gradualmente. Hay emoción, sí, pero también cautela natural y curiosidad por conocerte de verdad. Los scammers van directo al fast-forward emocional porque necesitan ganarse tu confianza rápidamente para luego pedirte dinero o información.
Una vez ayudé a un amigo que estaba convencido de haber encontrado a «la indicada» en Match. Ella le decía constantemente lo especial que era, lo diferente a otros hombres, cuánto lo necesitaba en su vida… después de cinco días. Le pedí que intentara hacerle preguntas específicas sobre sus intereses, su familia, su día a día. Las respuestas eran siempre vagas y volvían rápidamente a halagarlo. Dos semanas después, «emergencia familiar» y necesitaba dinero urgente. Adivinaste: perfil falso.
Otras tácticas de manipulación comunes:
Crear urgencia artificial. «Estoy considerando borrar la app», «voy a viajar pronto y no sé si seguiré usando esto»… presión para que avances más rápido de lo que te sientes cómodo. Las relaciones reales no operan con ultimátums fabricados.
Historias de víctima. Siempre están pasando por algo difícil: un divorcio traumático reciente, problemas familiares graves, situaciones financieras complicadas… Esto prepara el terreno para eventualmente pedirte ayuda (léase: dinero).
Aislar la conversación. Quieren ser tu único foco. Te escriben constantemente, esperan respuestas inmediatas, y sutilmente desalientan que sigas usando la app o hablando con otros matches. Esto es control, no interés genuino.
Lo cierto es que el dating online requiere mantener límites saludables y un ritmo natural. Si alguien te hace sentir presionado o acelera las cosas de forma incómoda, confía en tu instinto y frena.
Herramientas prácticas para verificar perfiles
Bueno, ya conoces las señales. Ahora hablemos de herramientas concretas que puedes usar para verificar si un perfil es legítimo o no. Porque a veces tu intuición necesita respaldo tecnológico.
Búsqueda inversa de imágenes. Ya lo mencioné pero vale repetirlo porque es TU MEJOR AMIGO. Google Images y TinEye son gratuitos y efectivos. Toma las fotos del perfil sospechoso, súbelas, y ve qué aparece. Si esas fotos están en múltiples perfiles con nombres diferentes, en sitios de stock photos, o pertenecen a algún influencer o modelo, ya tienes tu respuesta.
Verificación en redes sociales. Busca su nombre en Facebook, Instagram, LinkedIn. Los perfiles reales usualmente tienen presencia digital coherente. Si alguien dice llamarse Juan García, tener 35 años y vivir en Sevilla, pero no existe ningún rastro online… raro. Muy raro. Especialmente para menores de 50 años que crecimos con internet.
Eso sí, ten cuidado con conclusiones apresuradas. Algunas personas valoran su privacidad y tienen redes muy cerradas o usan nicknames. Pero debería existir ALGO verificable.
Social Catfish y servicios similares. Existen plataformas especializadas en detectar catfish. Social Catfish te permite buscar por nombre, email, número de teléfono o imagen. Algunos servicios son de pago pero tienen versiones gratuitas limitadas que pueden ser suficientes.
Verificación dentro de la app. Apps como Bumble, Tinder y Badoo tienen sistemas de verificación oficial. Ese check azul junto al nombre significa que la persona envió selfies en tiempo real que la plataforma verificó contra sus fotos de perfil. No es infalible (alguien podría usar fotos de un gemelo o algo extremo), pero reduce muchísimo el riesgo.
Siempre prioriza matches verificados cuando tengas la opción. Y si alguien no tiene verificación, puedes pedirle amablemente que la haga. Las personas reales no tienen problema con esto.
Tu propia verificación en vivo. La técnica más efectiva y gratuita: pide una foto o video específico en el momento. «Mándame una selfie haciendo X gesto», «muéstrame tu entorno actual», «envíame un video diciendo X frase». Esto no puede ser falsificado fácilmente y filtra a casi todos los fakes.
Sí, puede sentirse incómodo pedirlo. Practica cómo comunicarlo de forma ligera: «Oye, antes de quedar me gusta verificar que ambos somos reales jaja, ¿me mandas una selfie rápida con pulgar arriba?» Las personas genuinas lo entienden perfectamente y hasta aprecian que seas precavido. Los catfish desaparecerán.
Qué hacer si ya estás involucrado con un perfil falso
Mira, si estás leyendo esto y te diste cuenta de que alguien con quien chateas muestra varias de estas señales… respira hondo. No estás solo. Sucede más de lo que imaginas y no te hace ingenuo o tonto. Los scammers son profesionales en esto.
Primero: deja de comunicarte inmediatamente. No intentes «desenmascararlo» ni confrontarlo. Los scammers tienen respuestas preparadas para todo y solo perderás tiempo y energía emocional. Simplemente corta contacto.
Segundo: bloquea en todas las plataformas. La app, WhatsApp, Instagram, email, todo. Y sí, también borra su número. No te pongas en situación de recibir más mensajes manipuladores.
Tercero: reporta el perfil. Todas las apps tienen funciones para reportar usuarios sospechosos. Usa esa opción. Aunque ya bloqueaste, reportar ayuda a que la plataforma investigue y potencialmente elimine el perfil antes de que engañe a otras personas.
Cuarto, y esto es importante: revisa tu seguridad digital. ¿Le compartiste información sensible? ¿Fotos comprometedoras? ¿Datos bancarios o contraseñas? Si es así, cambia contraseñas, alerta a tu banco, y considera reportar a las autoridades si hubo intento de extorsión.
Te confieso que a mí me pasó una vez en mis primeros años usando apps. Invertí semanas en conversaciones con alguien que resultó ser completamente falso. Me sentí estúpida, enojada, desconfiada de todo el mundo digital después. Pero sabes qué? Fue una lección valiosa que me hizo más consciente y cuidadosa sin volverme cínica.
Si perdiste dinero: repórtalo a las autoridades locales y a las plataformas involucradas (tu banco, la app, etc). La probabilidad de recuperarlo es baja, honestamente, pero crear registro oficial ayuda a combatir estas redes a nivel más amplio.
Y por favor, no dejes que un perfil falso destruya tu confianza en el dating online. La inmensa mayoría de usuarios son personas reales buscando conexión genuina. Solo necesitas mejorar tu radar de detección, que es exactamente lo que estás haciendo ahora.
Cómo proteger tu información desde el principio
La mejor defensa contra perfiles falsos es la prevención. Aquí van las reglas que sigo religiosamente y que deberías adoptar también:
No compartas información personal identificable demasiado pronto. Tu apellido completo, dirección exacta, lugar de trabajo específico, rutinas diarias detalladas… todo eso puede esperar hasta que hayas verificado quién es la persona realmente y establecido confianza real. En las primeras conversaciones, mantén los detalles vagos.
Usa número de Google Voice o similar antes de dar tu número real. Cuando sea momento de salir de la app, considera usar un número temporal primero. Si resulta ser catfish o simplemente no funciona, no tienen tu número personal real.
Nunca, NUNCA, envíes dinero. No importa la emergencia, la historia triste, o cuánto tiempo llevan hablando. Si alguien te pide dinero antes de haberse conocido en persona múltiples veces, es estafa. Sin excepciones. Los scammers son maestros inventando emergencias convincentes: familia enferma, problemas de visa, accidentes, oportunidades de negocio… Todas son mentiras diseñadas para explotar tu empatía.
La primera cita siempre en lugar público. Cuando llegue el momento de conocerse en persona, café o bar concurrido. Nada de que te recojan en casa, nada de ir directo a su departamento, nada de lugares aislados. Y avisa a un amigo dónde estarás, con quién, y establece un check-in de seguridad.
Mantén las apps actualizadas y revisa configuraciones de privacidad. Las plataformas constantemente mejoran sus sistemas de seguridad. Asegúrate de tener las últimas versiones y revisa qué información de tu perfil es pública vs privada.
Dicho esto, encuentra el balance entre precaución y paranoia. No puedes vivir asumiendo que cada persona es un estafador porque entonces nunca conectarás genuinamente con nadie. Usa estas medidas como filtros iniciales, pero permite que la confianza se construya naturalmente con quienes pasan esos filtros.
Verifica con videollamada
Propón una videollamada corta antes de invertir más tiempo. Pide que hagan gestos específicos durante la llamada para confirmar que es en vivo. Los perfiles falsos rechazarán esto con excusas constantes porque no pueden mostrarse siendo quien dicen ser.
Protege tu información
No compartas detalles personales identificables hasta verificar identidad: apellido completo, dirección, lugar de trabajo, rutinas diarias. Nunca envíes dinero sin importar la historia. Primera cita siempre en lugar público y avisa a alguien de confianza dónde estarás.
Bloquea y reporta
Si detectas un perfil falso, corta comunicación inmediatamente, bloquea en todas las plataformas y reporta en la app. Esto ayuda a proteger a otros usuarios. Si compartiste información sensible, cambia contraseñas y alerta a tu banco si es necesario.
Apps más seguras y con mejor verificación
No todas las apps de citas son iguales en términos de seguridad. Algunas toman la verificación más en serio que otras, y vale la pena conocerlas si la seguridad es tu prioridad principal.
Bumble tiene uno de los mejores sistemas de verificación. El proceso de foto verification es obligatorio para ciertos privilegios en la app y relativamente fácil de completar para usuarios reales. Además, en Bumble las mujeres inician la conversación en matches hetero, lo cual reduce el spam de perfiles falsos masculinos.
Dobradiça se posiciona como «diseñada para ser borrada» y tiene verificación de fotos también. Lo interesante de Hinge es que requiere más esfuerzo para crear un perfil completo (responder prompts, subir varias fotos), lo cual disuade a scammers que operan con volumen.
The League y Inner Circle son apps más exclusivas con procesos de aprobación. Verifican perfiles contra LinkedIn y otras redes sociales antes de permitir acceso. Son de pago y más selectivas, pero la tasa de perfiles falsos es mucho menor.
En el extremo opuesto, apps completamente abiertas y gratuitas como POF (Plenty of Fish) o Tagged tienden a tener más perfiles falsos simplemente porque las barreras de entrada son mínimas. No significa que no puedas usarlas, solo que necesitas ser extra cauteloso.
Para comunidades específicas, apps como Her (para mujeres LGBTQ+) o Chappy también tienen moderación activa y verificación. Las comunidades más nicho generalmente se cuidan más entre sí y reportan perfiles sospechosos rápidamente.
Eso sí, incluso en las apps más seguras pueden colarse perfiles falsos. Ningún sistema es perfecto. Por eso tu radar personal siempre será tu mejor defensa, sin importar qué plataforma uses.
Por qué no debes dejar que esto arruine tu experiencia
Después de todo esto, entendería perfectamente si te sientes un poco abrumado o desconfiado. Hablar de catfish, scammers y perfiles falsos no es exactamente inspirador para tu vida amorosa digital.
Pero aquí está la perspectiva que necesitas: la gran mayoría de personas en apps de citas son reales. Son personas normales buscando conexión, igual que tú. Los perfiles falsos son una minoría molesta pero manejable una vez sabes detectarlos.
Piénsalo así: aprender a identificar perfiles falsos es como aprender las reglas de tránsito antes de conducir. No significa que vayas a tener un accidente, solo te prepara para navegar con seguridad. Y una vez que desarrollas ese radar, se vuelve segunda naturaleza. Ya no analizas cada perfil con paranoia; simplemente notas las banderas rojas automáticamente.
He tenido matches increíbles, citas memorables y relaciones significativas a través de apps. También he filtrado decenas de perfiles falsos sin perder el sueño. Ambas cosas pueden coexistir. La clave está en mantener el equilibrio entre precaución y apertura.
El dating online es una herramienta poderosa para conocer gente fuera de tus círculos habituales. Millones de personas encuentran parejas, amistades y conexiones valiosas cada día a través de estas plataformas. No dejes que los malos actores te roben esa posibilidad.
Usa las estrategias que compartí, confía en tu intuición, y date permiso para disfrutar el proceso. Y si encuentras un perfil sospechoso? Simplemente desmatch, reporta y sigue adelante. No vale la pena tu energía emocional.
Al final del día, las apps de citas funcionan cuando las usas con intención clara y límites saludables. Y ahora, con tu nuevo superpoder de detectar perfiles falsos, estás mejor equipado que el 90% de los usuarios ahí fuera.
Preguntas frecuentes sobre perfiles falsos
Usa búsqueda inversa de imágenes en Google Images o TinEye: descarga las fotos sospechosas y súbelas para ver si aparecen en otros sitios web o perfiles. Busca inconsistencias como calidad muy variable entre fotos, cambios evidentes de edad o estilo, y falta de fotos casuales o cotidianas. Los perfiles reales tienen mezcla de fotos profesionales y espontáneas. También puedes pedir una selfie en tiempo real con un gesto específico, algo que los catfish no pueden falsificar fácilmente.
Para nada. Pedir una videollamada rápida antes de conocerse en persona es completamente razonable y cada vez más común. Las personas genuinas lo entienden perfectamente porque también quieren verificar con quién van a quedar. Solo los perfiles falsos o catfish rechazan consistentemente esta petición con excusas elaboradas. Si alguien realmente está interesado pero tiene timidez genuina ante la cámara, propondrán alternativas o eventualmente accederán. Presentarlo con naturalidad («Me gusta verificar que ambos somos reales antes de quedar») elimina cualquier incomodidad.
Corta toda comunicación inmediatamente y bloquea a esa persona en todas las plataformas. No importa cuán convincente sea la historia (emergencia familiar, problemas de visa, oportunidad de negocio), es una estafa. Ninguna persona genuina pedirá dinero a alguien que no conoce en persona. Reporta el perfil en la app para proteger a otros usuarios. Si ya enviaste dinero, contacta a tu banco inmediatamente y reporta a las autoridades locales. Las probabilidades de recuperarlo son bajas, pero crear un registro oficial ayuda a combatir estas redes criminales.
La verificación reduce significativamente el riesgo pero no lo elimina completamente. El check de verificación en apps como Bumble o Tinder confirma que la persona envió selfies en tiempo real que coinciden con sus fotos de perfil, lo cual filtra a la mayoría de catfish que usan fotos robadas. Sin embargo, alguien podría usar sus propias fotos pero seguir siendo deshonesto sobre otros aspectos (estado civil, intenciones, situación personal). La verificación es una capa importante de seguridad pero no reemplaza tu propio juicio y las precauciones básicas como videollamadas antes de quedar.
Mantén información identificable privada hasta después de al menos una videollamada exitosa o, idealmente, después de conocerse en persona. Datos como apellido completo, dirección exacta, lugar de trabajo específico y rutinas diarias detalladas deben esperar hasta establecer confianza real. Es razonable compartir tu número de teléfono después de días de buena conversación si sientes comodidad, pero considera usar aplicaciones como Google Voice primero. La regla general: si tienes cualquier duda sobre la autenticidad de la persona, no compartas nada que puedan usar para ubicarte, contactarte fuera de tu control, o robar tu identidad.








